¿Cuándo devolver un vino en un restaurante?

Uno de los miedos que más nos persigue cuando queremos pedir un vino en un restaurante es: y si viene mal, ¿cómo lo identifico?, ¿lo puedo regresar?

 

Antes de empezar a platicar sobre los defectos que podemos identificar en un vino, para tener un sustento y solicitar su devolución, tengo que decirles que debemos tener cuidado de no confundir “el vino está mal”, con “el vino no me gustó”

 

El hecho de que no te guste un vino no significa que lo puedas devolver, puesto que no hay un argumento real para decir que no está en óptimas condiciones. Ahí lo que te recomiendo es probar, probar y probar hasta que tengas bien definidos tus gustos y puedas ir a la segura cuando pidas uno.

 

Ok, volvamos a nuestro tema.

 

Reconocer que un vino está en malas condiciones es relativamente fácil. Sólo es cuestión de tener buen olfato, ahí está la clave, en reconocer ciertos olores que nos darán señales de que algo anda mal. Si llegas a detectar cualquiera de los que platicaré a continuación, no dudes en devolver tu vino.

 

1)    Olor a humedad

2)    Olor a vino oxidado

3)    Olor a esmalte de uñas o vinagre

4)    Olor a huevo podrido

 

¿Ven?, no es tan complicado.

 

Otro punto que es mi obligación mencionar, es que, no por detectar presencia de pozos, sedimentos o pequeños cristales transparentes, quiere decir que el vino esté mal.

 

Los pozos o sedimentos se deben a la precipitación de los pigmentos que existen en el vino. Entre más viejo sea, más sedimentos tendrá. Si no los quieres tener en tu copa, pide a un mesero que lo decante y con eso se solucionará.

 

Por otro lado, esos pequeños cristales transparentes son ácido tartárico, una sustancia que se usa para estabilizar el vino. Puede encontrarse en el fondo de la botella o en el corcho, también se resuelve con la decantación.

 

Espero que esta nota les sea de mucha ayuda y calme sus miedos a la hora de ordenar un vino en un restaurante.

 

¡Nos leemos en la siguiente!

 

Deni  💜🍇🍷