¿Se puede hacer vino con las uvas de mesa?

¡Hola Wine Lovers!

¿Cómo les va?

Hoy quiero platicar con ustedes sobre una pregunta que es muy común entre todos los que tomamos vino y nos encantaría convertirnos en enólogos, ¿es posible hacer vino con uvas de mesa?

La respuesta es: sí se puede… peeeeero, no es lo adecuado. ¡Sí, sé que les estoy rompiendo el corazón 💔!

Empecemos por decir que las uvas de mesa, las uvas pasas y las destinadas a la elaboración de vino proceden de la especie Vitis Vinífera; sin embargo, lo que las distingue son ciertas características tanto morfológicas (su tamaño, forma de los racimos y bayas, grosor de su hollejo y el número de pepitas que tienen) como de composición.

Las uvas de mesa nacen de racimos largos, sueltos, formados por bayas redondas u ovaladas. Su piel es dura y su pulpa mucho menos dulce, factor súper importante a la hora de hacer vino, ya que de los azúcares dependerá su grado alcohólico.

Por el contrario las uvas para vinificación deben cumplir una serie de “requisitos” para que produzcan vinos de calidad, como puede ser la jugosidad y dulzura de su pulpa, la finura de la piel y su capacidad para acumular azúcares y otras sustancias. El tamaño de las uvas de vinificación es muy inferior al tamaño de las uvas de mesa, aspecto que influye tanto en los aromas del vino como en el color en el caso de los tintos.

Entonces, si intentamos hacer vino con uvas de mesa, seguramente resultará algo con poco volumen, sin muchas características aromáticas y bajo en niveles de alcohol. No suena muy rico, ¿verdad?

Por hoy es todo, ¡nos leemos en la próxima!

Deni 💜🍇🍷