Riesling

Riesling es una uva considerada silenciosa porque muchos vinos están hechos con ella, pero su popularidad es menor a la Sauvignon Blanc y Chardonnay.

Riesling es una uva importante en Alemania, Austria y en la Alsacia francesa. La podemos encontrar en menor cantidad en Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos y Canadá. Tiende a darse muy bien en zonas con climas fríos.

Los vinos hechos con uva Riesling se pueden considerar como delicados y frescos, con una marcada pero muy agradable acidez.

La uva Riesling es muy expresiva del terroir, esto quiere decir que refleja el suelo donde se plantó y eso influye de forma muy importante en los sabores que vas a encontrar en tu vino. Por ejemplo, los suelos que son ricos en pizarra azul crean vinos son sabores minerales y sabores a manzanas verdes.

Vinos con notas a pera y humo vienen de suelos ricos en hierro. En cambio un suelo arenoso y desértico suele crear vinos con un perfil de sabores a piña y especias.

Finalmente los vinos elaborados con  uvas riesling plantadas en suelos volcánicos tienden a tener características de mango, papaya o frutas tropicales.

Los riesling se caracterizan por tener un alto nivel de acidez y un bajo nivel de alcohol comparados con los vinos tintos. No suelen pasar de un 12% de alcohol.

 

Riesling alemanes

Tienen un espectro de dulzor muy amplio, que va desde lo más seco hasta un vino que puede parecer jarabe. Los Riesling alemanes son más frutales y florales.

 

Riesling franceses (Alsacia)

No son tan dulces y tienden a mostrar notas especiadas y minerales, son mucho más frescos.  (mientras que los alemanes son más frutales y florales)

 

Riesling estadounidenses

Se producen en Washington y Nueva York, puedes encontrarlos secos y dulces.