Ossian y Quintaluna, dos vinos con el sello de Pago de Carraovejas

¡Wine Lovers!

¿Cómo están?

En esta ocasión escribo para platicarles que el pasado 21 de marzo fui invitada por Cristina Bautista Aguilar, Sommelier Corporativa de Marinter, para vivir una gran experiencia gastronómica, la cual tenía como objetivo promover 3 vinos españoles que se encuentran dentro de la oferta de comercialización y distribución de Marinter.

Déjenme les cuento que los organizadores echaron la casa por la ventana, pues realizaron el evento en el restaurante Sud 777, al sur de la Ciudad de México, lugar que por varios años ha formado parte de la lista de los 50 mejores restaurantes de América Latina, para que se den una idea de la calidad de la comida que ahí se vende.

Para la ocasión eligieron ofrecer 6 tipos de tapas diferentes, ¡todas ellas espectaculares! y seleccionadas estratégicamente para que maridaran a la perfección con los vinos que degustaríamos.

Los vinos de la noche

Ahora, ya entrando más en tema les platico que los vinos que probamos fueron: Quintaluna, Ossian y Pago de Carraovejas; todos ellos de la vinícola española que lleva el mismo nombre precisamente, Pago de Carraovejas; quienes en su afán de crecer y diversificar su oferta compraron Bodega Ossian, especializada en la producción de vinos blancos.

Algo que me llamó mucho la atención de toda la explicación que recibimos es que el viñedo de Bodega Ossian cuenta con vides prefiloxéricas, lo que significa dos cosas:

  1. Que fueron de las muy pocas que lograron sobrevivir al ataque de la Filoxera.
  2. Que tienen entre 100 y 200 años produciendo uvas para la elaboración de vinos.

El primer vino de la noche fue Quintaluna, se trata de un vino blanco hecho a partir de la uva Verdejo. 60% de la uva con la que se produce viene de las vides prefiloxéricas que les platicaba hace un momento, mientras que el otro 40% se trata de uvas jóvenes cultivadas con certificado ecológico.

El segundo en aparecer fue Ossian, otro vino blanco hecho a partir de uva Verdejo, pero con la peculiaridad de que está hecho 100% con uvas centenarias prefiloxéricas. Ossian, tras su fermentación alcohólica, permanece en barricas de roble francés: 25% nuevas, 35% de primer uso y 40% de segundo uso, para completar una crianza de nueve meses.

Y para cerrar con broche de oro la noche tomamos un delicioso Pago de Carraovejas elaborado 78% con Tempranillo, 15% Cabernet Sauvignon y 7% Merlot. La calidad de este vino se debe a la dedicación que se le pone en todo el proceso de producción, desde la vendimia realizada a mano.

Como verán fue una noche para recordar, yo no tenía el gusto de conocer Quintaluna y Ossian y les puedo decir que son dos vinos que valen muchísimo por el esfuerzo y la dedicación que hay detrás de ellos. Los invito a que los prueben y gocen tanto como yo de la experiencia.

Nos leemos próximamente.

Deni 💜🍇🍷