Maridaje congruente vs. Maridaje de contraste

De maridajes podemos hablar mucho, podemos estar de acuerdo o podemos no coincidir en nada; pero una cosa es segura, en temas de vino y comida no hay nada escrito, yo soy de las que piensa que debemos estar abiertos aprobar cuantas combinaciones se nos pongan enfrente para después poder decir, “¡esto sabe genial!” o de plano, “¡no lo vuelvo a pedir!”

Hoy les quiero platicar sobre dos tipos de maridaje: de contraste y congruente.

El maridaje de contraste logra un equilibrio contrastando sabores, mientras que el maridaje congruente crea un balance amplificando los sabores que comparten el vino y la comida.

Para lograr un buen maridaje es importante considerar la intensidad de los sabores. Por ejemplo, una ensalada podría parecer un platillo ligero, suave de sabor, pero si la acompañas de un aderezo hecho a base de vinagre balsámico entonces la acidez será alta y eso influirá directamente en el vino que debes elegir para acompañar esa ensalada.

¿Cómo hacer maridajes contrastantes o congruentes?

Lo primero que debes hacer es identificar los sabores básicos, la escuela nos enseñaron que eran cuatro: Dulce, salado, ácido y amargo; sin embargo, ahora deberás incluir otros dos que más que sabores son sensaciones en boca: grasa y picante.

Una vez identificados estos sabores y sensaciones en tu platillo atrévete a jugar con diferentes opciones de maridaje. Aquí te dejamos un ejemplo con macarrones en salsa bechamel y queso.

Un vino blanco con acidez alta puede complementarse bien con la grasa del queso. Así que si preparas este platillo y quieres lograr un maridaje de contraste puedes acompañarlo con un vino blanco que contenga sabores cítricos, como un Pinot Grigio o un Sauvignon Blanc.

Por el contrario si eliges un vino blanco que tuvo paso por barrica y por ende tiene un alto nivel de cremosidad, añadirá más cremosidad al patillo. Así que si quieres lograr un maridaje congruente puedes acompañar tus macarrones en salsa bechamel y queso con un Viognier o un Chardonnay.

Espero que este sencillo ejemplo les ayude a darse una idea más clara de todas las combinaciones exitosas que pueden lograr entre vino y comida.

Nos leemos pronto.

Deni 🍷🍇💜